
Las hermanas religiosas se suben a la curiara (canoa), van a acompañar y guiar al P. Juande en su visita a las familias E ñepá y Jodï

Es necesario equilibrar bien la carga y no moverse mucho, las curiaras son pequeñas y angostas, hay que evitar caer al agua, aunque el P. Juande se siente seguro porque los indígenas son expertos en estos quehaceres

Habitualmente, salvo crecidas, son aguas tranquilas y en la travesía se puede apreciar la belleza y frondosidad del paisaje y de algunos animales y pájaros del trópico

No solo se visita a través de ríos, también caminando por sabanas...

... y por selvas...

... sorteando las dificultades que puedan encontrarse en el camino

El esfuerzo tiene su recompensa, ya se divisa una de las casas de familia hodï a visitar

Otra casa visitada de típica construcción Hodï

Visita a familia E ñepá. Churuata multifamiliar típica de esta etnía, en esta casa conviven siete familias

Las siguientes imágenes corresponde al interior de las "churuatas" o viviendas Jodï, donde se aprecian a mamás con sus hijos pequeños...

... quienes se sienten contentos y seguros ...

... llenando de sentido y felicidad la materinidad de sus mamás

Dos hermanítos indígenas dentro de la vivienda

Una joven mamá llega a casa con sus cuatro hijos

Mamá y su hijo en la puerta de su vivienda

Son todas imágenes de la visita que el P. Juande realizó durante su estadía en esta comunidad, fue muy bien recibido en todas las casas

Aquí posa con un grupo de niños indígenas en la puerta de su casa

La figura paterna también está muy presente en la familia, y tanto los padres Jodï...

... como los E ñepá son responsables del proceso educativo y transmisión de valores a sus hijos, a pesar de que desde pequeños son muy independientes

... además, son muy trabajadores y generosos. En la gráfica un indígena que porta y ofrece piñas al P. Juande. En la cultura indígena son las mujeres las que realizan la siembra de conucos, las labores del campo, ya que la madre tierra está muy ligada a su concepto y sentido de fertilidad

También el P. Juande se hizo presente en la Escuela. En la gráfica: visita a muchachos E ñepá en sus aulas

Estos son los índígenas bautizados que se preparan para recibir la Primera Comunión

Son muy buenos artesanos...

... siempre hay un joven aprendiendo este arte y oficio que pasa de generación a generación

A continuación imágenes de la vida cotidiana: niños pescando en el río Kayamá...

... y alegres de hacer travesía

Jóvenes recogen agua potable de un riachuelo

"A la serpiente hay que matarla por la cabeza", eso es lo que hicieron una noche que estaban reunidos con las hermanas y el P. Juande cuando se percataron que una "mapanare", una serpiente muy venenosa intentaba penetrar hacia el lugar donde se encontraban...

... pero fue el gato quien lo impidió y alertó a los indígenas

Aquí se vive la naturaleza en estado puro...

... y la inocencia de los niños indígenas E ñepá...

... y de los muchachos Jodï, quienes en armonía con el entorno...

... se sienten felices y se les ve reflejado en el rostro vivo...

... y timido a la vez, que habla de un pudor natural que atrae por su pureza

Son de ojos profundos...

... y miradas sinceras que atraviesan el alma...

... y disfrutan con tan solo tener en la mano una lajartija...

... siempre sonrientes...

... porque tienen...

... lo necesario para vivir...

... sin necesidad de acumular otros bienes materiales que aturden y distraen de la esencia de la vida

Todo esta experiencia, que será repetida si Dios quiere, ha supuesto para el P. Juande un regalo del Señor... (en la gráfica: despedida del P. Juande y ofrendas en su honor, agradecidos por el trabajo realizado)

... regalo que no olvidará jamás, como esta carta que recibió de parte de los maestros indígenas

Fueron a despedirlo cuando llegó la avioneta de la Gobernación a recogerlo, una semana más tarde de lo previsto...

... porque aquí se sabe cuando se entra pero nunca cuando se sale, ya que depende de la disponibilidad de las avionetas y de la climatología, ya que es zona de difícil acceso y no todos los pilotos la conocen. La llegadas y despedidas de las avionetas son acontecimientos festivos donde participan toda la comunidad, y te hacen sentir vivo e importante para ellos

Al pie de la avioneta el P. Juande es despedido por las Hermanas que sirven de manera permanente a esta Misión

Y desde dentro de la nave, Juande ve que los indígenas regresan de nuevo a sus tareas, pero volverán de nuevo en masa cuando retorne la siguiente avioneta, que no se sabe nunca cuando será, si dentro de una semana, un mes o tiene que pasar más tiempo. En la actualidad es el ejercito venezolano quien desde hace varios años custodian los territorios misioneros y realizan además una labor humanitaria en favor de las comunidades indigenas

La avioneta se aleja de Kayamá, un lugar perdido en la selva de la Guayana venezolana, uno de los paraisos que existen todavía en la tierra: cielo, tierra, agua, ríos, selva, animales exóticos, naturaleza, y sobre todo el ser humano: Jodï y E ñepá, imagenes vivas del Dios del Amor
