Amigos y lectores del blog de la misión diocesana:
P. Juande.
Somos un equipo de sacerdotes de la Diócesis de Málaga,España, que atendemos el Municipio Cedeño del Estado Bolívar en Venezuela, como cooperación con la Arquidiócesis de Ciudad Bolívar.
Amigos y lectores del blog de la misión diocesana:
P. Juande.


ACUERDO FRATERNAL DE COOPERACIÓN
APOSTÓLICA ENTRE
DE CIUDAD BOLÍVAR, EN VENEZUELA,
Y
REPRESENTADAS POR
1°.- El Sr Arzobispo de Ciudad Bolívar, en Venezuela, encomienda a
2°.-
3°.- Los sacerdotes enviados por
4°.-
5°.- Los equipos pastorales de religiosas y seglares que actualmente trabajan apostólicamente dentro de la zona que comprende
6°.-
7°.-
8°.- Este compromiso de apostólica cooperación entre
9°.- Con respecto a los sacerdotes enviados por
10°.- Tanto el equipo en su composición, como la misión pastoral a la que se ha destinado, solamente podrán ser modificados por la libre y mutua decisión de los firmantes del presente acuerdo, previas las necesarias consultas a los respectivos Presbiterios y a los miembros del equipo misionero.
12°.- El Obispo de Málaga ha mantenido el correspondiente diálogo con
Como signo de comunión y con el deseo de servir más y mejor a la fraternidad entre las distintas Iglesias particulares y, por tanto, a
+ Medardo Luis Luzardo Romero + Antonio Dorado Soto
Arzobispo de Ciudad de Bolívar Obispo de Málaga
21 de agosto de 2006
En los primeros días de diciembre nos reunimos el equipo sacerdotal, con el recien incorporado Juan de Jesús, para redistribuir las tareas pastorales en el municipio.Aprovechamos para felicitaros en estos días de Navidad, con esta humilde postal.
Estas fueron las responsabilidades:
ATENCIÓN PASTORAL MISION DIOCESANA 2006/2007
PARROQUIAS Y ZONAS TERRITORIALES
· Manuel Arteaga, párroco de Ntra. Sra. de
· Antonio Collado, Vicario parroquial en Caicara, y colaborador en las parroquias Sta, Rosalía y Sta. Bárbara, y Ntra. del Carmen y del Valle en
· Manuel Lozano, párroco de Ntra. del Carmen y del Valle en
Los cuatro asumimos responsabilidades pastorales en Caicara, con residencia sacerdotal en la casa parroquial, atendiendo las zonas rurales varios días a la semana.
CENTROS PASTORALES EN CAICARA
Durante la semana atenderemos los siguientes centros:
· Manuel Arteaga: Ntra. Sra. de
· Antonio Collado: San Luís y Espíritu Santo.
(El centro de San Rafael será atendido conjuntamente entre Manuel Arteaga y Antonio Collado)
· Juan de Jesús Báez: Sagrado Corazón
· Manuel Lozano: Ntra. Sra. de Coromoto.
INSTITUCIONES
Cada sacerdote asumirá la relación y atención con las siguientes instituciones:
· Manuel Arteaga: Alcaldía Municipal y Ejército.
· Antonio Collado: Hospital, Pastoral de Enfermos y Guardia Nacional.
· Los Centros educativos, culturales y sociales, cada uno en su zona pastoral.
·
MEDIOS DE COMUNICACIÓN
· Juan de Jesús Báez: Radio Selva, Radio Palmera y Radio Río.
PASTORAL SOCIAL
· Juan de Jesús Báez: Talleres de Educación para el Trabajo “C.T.N.” (Apep)
· Manuel Lozano: Escuelitas Cáritas; Escuela y Talleres de Formación y Capacitación de jóvenes y adultos: IRFA, CECAL, INVECAPI, AULA T. PADRE AMALIO
GRUPOS DE APOSTOLADO
· Manuel Arteaga: Comunidades Evangelizadores.
· Antonio Collado: Salvatorianos.
· Juan de Jesús Báez: Apostolado de
· Manuel Lozano: Grupo Coromoto.
+ Grupos de
+ Grupos de
PASTORAL JUVENIL Y VOCACIONAL
· Antonio Collado, coordinará esta área. Los párrocos trabajarán su zona.
· Manuel Arteaga: Matrimonio.
· Antonio Collado: Bautismos.
· Manuel Arteaga: Hermanas de
· Antonio Collado: Hermanas Lauritas.
· Manuel Lozano: Hermanas Concepcionistas.
· Manuel Arteaga.
+ Cada sacerdote dirigirá y coordinará
+ La parroquia convocará periódicamente a todos los catequistas para charlas formativas y revisar la pastoral.
+ Rezo de Laúdes comunitario.
+ Participaremos en la reunión mensual del Clero en Ciudad Bolívar.
+ Encuentros del equipo sacerdotal-misionero: Lo dedicaremos a la oración, formación sacerdotal, planificación y revisión pastoral.
+ Asistiremos a los Ejercicios Espirituales que organiza
+ Dedicaremos algunos días de descanso al año para pasarlo juntos.
El Equipo Misionero.

El P. Antonio solicitó al obispo de Málaga, su reintegración a la Misión de Caicara y éste se la ha concedido. Todos los miembros del equipo misionero quedamos muy agradecido, tanto al P. Antonio, por estar de nuevo con nosotros en la misión, como al Sr. Obispo, por haberle dado permiso, haciendo posible que seamos en el equipo misionero, una vez que se incorpore el P. Juan de Jesús Báez, cuatro sacerdotes al servicio de este pueblo, que era uno de nuestros anhelos desde hace muchos años.
Una vez llegado a Caicara el P. Antonio, todos los sacerdotes del equipo misionero tuvimos la oportunidad de conversar por teléfono e intercambiar impresiones de manera muy grata con D. Antonio Dorado, nuestro obispo, quien nos animó en nuestra labor misionera, agradeciendo nuestra presencia en este territorio en nombre de la Iglesia de Málaga. También conversamos con D. Antonio Aguilera, Delegado del Clero de nuestra diócesis.
También durante esos días, el P. Arteaga celebró varios bautizos en la población de Quiribití.
Marimer Olivares, coordinadora de esta unidad educativa, es muy receptiva, da todas las facilidades necesarias y mantiene una actitud de mucha colaboración con
Las catequesis se imparten en las sedes y centros pastorales de las parroquias; también en numerosas escuelas rurales donde colaboran maestros, de este modo, podemos llegar de algún modo a los numerosos muchachos que viven en los cientos de caseríos esparcidos por todo nuestro territorio misionero.
Para la formación de adultos se ha iniciado un Taller Bíblico, para un grupo numeroso, se tiene pensado impartirlo en todos los centros pastorales de Caicara del Orinoco.
Para los evangelizadores se ha iniciado el estudio del Compendio del Catecismo.
Desde el año pasado no contamos con ayuda de instituciones del Estado, ni para el pago de los docentes, ni para el material o alimentación de los alumnos; de momento, mantenemos estas escuelitas con ayuda de nuestra Misión, provenientes de particulares, parroquias y sacerdotes de nuestra diócesis. Actualmente estamos en conversaciones con autoridades del Ministerio de Educación, a través de la coordinadora de
Se aprovechará igualmente ese día y ese evento para el lanzamiento del Concilio Plenario de Venezuela, pues una vez aprobado por el Papa, después de cinco años de sesiones, y de haberse celebrado la sesión oficial de clausura en Caracas el pasado día 7 de Octubre con la presencia del Delegado Pontificio, de todos los obispos de Venezuela, y de miles de fieles, entre laicos, clero y religiosos de las diferentes diócesis del país, hay que darlo a conocer a los fieles en todas las diócesis y parroquias para ser aplicado. Es un aire fresco que necesita la Iglesia y el pueblo de Venezuela para mantener la esperanza, fortalecer y transmitir la fe en el nuevo contexto que estamos viviendo.

Durante los primeros días de fiesta, se realizó por parte de los Evangelizadores de Caicara nuevos y veteranos, más de 50, una evangelización casa por casa, también una evangelización pública, donde predicaron por primera vez seis personas que realizaron
2. Durante la primera quincena de este mes recibimos la visita del P. Juan Manuel Barreiro, María, Isabel, Inma y Antonio, pertenecientes a la parroquia de Ntra. Sra. del Carmen y Santa Fe de Los Boliches.
Fue Mons. Medardo, el arzobispo de Ciudad Bolívar, quien les prestó un carro para sus desplazamientos, porque los carros de la misión están en pésimas condiciones. Visitaron : Barcelona, Ciudad Bolivar, Caicara, Morichalito,
Dentro del territorio de
3. Dentro del marco de las Fiestas Patronales de
Durante la mañana se ralizaban actividades formativas, religiosas, deportivas, culturales, juegos cooperativos y dinámicas... En la tarde, se realizaban visitas misioneras a los hogares, censo de la situación religiosa, encuentros de oración con la comunidad, representaciones y mensajes para los padres y padrinos de los niños catecúmenos...
El día cumbre fue el 08 de Septiembre, día de
4. El P. Amalio se ha despedido de la comunidad parroquial de Caicara del Orinoco, a la que ha estado sirviendo durante seis intensos años, de manera esporádica, simultaneándola con otras actividades y atenciones pastorales en la arquidiócesis de Ciudad bolívar fuera de ella.
El Arzobispo de Ciudad Bolívar, Mons. Medardo Luis Luzardo, presidió el día 01 de Octubre
Al final de
En Caicara, el P. Amalio ha colaborado en todo, dentro de su tiempo y posibilidades, y ha desempeñado las siguientes funciones:
-Atención y visita diaria al Hospital, visita constante a los enfermos, administrándoles el Sacramento de
No va a ser fácil cubrir esta vacante, porque no se trata sólo de hacer lo que él hacía, sino cómo lo hacía y por qué lo hacía.
5. La parroquia de Caicara, nuestra Misión Diocesana, creadora y promotora, a través de
Se ha llegado a esta decisión de manera responsable, porque pensamos, que ante las actuales circunstancias, es la mejor manera de garantizar guardería y comida para los 210 niños que se benefician de ella, además de salvaguardar la libertad y la autonomía de nuestras instituciones eclesiales.
En nuestra Misión Diocesana,
6. En el capítulo de sucesos hay que resaltar la masacre cometida por efectivos del ejercito venezolano en las poblaciones de
Nuestro arzobispo ha expresado que no hay ninguna razón, ni circunstancia alguna, que justifique actos de esta naturaleza, que acaban con la vida de seres humanos, porque la vida es un don sagrado y nadie tiene derecho a quitarla.

ARZOBISPADO DE CIUDAD BOLÍVAR
Sr. Pbro.
Amalio Horrillo
Caicara del Orinoco.
Fdo.: Monseñor Medardo Luis Luzardo.
Arzobispo de Ciudad Bolívar.


Estoy empezando mi sexto año de seminario y si no ocurre nada extraño me quedará otro año más para acabar mi preparación.
El motivo de escribiros es poder compartir con todos vosotros mi experiencia en Caicara del Orinoco (Venezuela). He querido empezar dando gracias a Dios porque tengo claro que mi viaje, y todo lo que he vivido, ha sido un tiempo de gracia y de encuentro con Dios Padre- Hijo Y Espíritu Santo.
A principio del curso pasado en la primera charla con mi formador, D Tomás Pérez Juncosa, le manifesté mi inquietud de tener una experiencia en misiones durante el verano. D. Tomás le consultó al resto de formadores del seminario y al señor Obispo D. Antonio Dorado Soto, y vieron que sería positivo que pasara un mes y medio en Caicara del Orinoco con los sacerdotes malagueños que allí sirven a la diócesis de Málaga.
Cuando llegó el 30 de Julio viajé para Caracas donde me reuniría con los sacerdotes malagueños Manuel Arteaga y Manuel Lozano. Desde Caracas nos fuimos en coche para Caicara. El viaje fue largo, pero durante el mismo ya pude comprobar lo bella que es Venezuela.
Al llegar a Caicara estaba un poco nervioso, pues no sabía con lo que me encontraría. Pronto pasaron los nervios ya que la acogida que me dieron fue estupenda (me pusieron en la habitación que usa el Obispo de Ciudad Bolívar cuando va de visita a Caicara). A partir de mi primer día todo fue sobre ruedas. No me costó demasiado entrar en el ritmo de vida de allá ya que la cercanía de la gente me facilitaba mucho las cosas.
He podido comprobar que la realidad en aquel país es muy diferente a la de España. Antes de mi viaje intenté informarme un poco sobre el lugar y gente con los que me iba a encontrar, pero tengo que decir que casi nada era como yo imaginaba, era mejor de lo que yo me imaginaba. Es cierto que hay algunas realidades duras a las que uno no está acostumbrado a enfrentarse, pero todas esas realidades más difíciles me han ayudado a ver a Dios que me llama a trabajar por un mundo en el que todos tengamos las mismas posibilidades.
Me daba cuenta de que conocía las dificultades de Caicara, pues en España también las hay parecidas, pero las conocía en muchas ocasiones sólo desde la teoría. El poder vivir en un lugar donde cosas tan simples como el agua, la luz, la sanidad, la educación…es a veces difícil de tener, me ha ayudado a cuestionarme si todo lo que yo tengo lo necesito realmente para vivir (seguramente si lo necesito porque yo mismo, por la cultura en la que vivo, me voy creando necesidades que realmente no tengo).
No quiero fijarme sólo en este aspecto, pues en mi experiencia ha habido mucho de positivo y de crecimiento. Creo que tengo que estar super agradecido a la gente de Caicara (Mercedes, Alexis, Guillermo, Miguelina, Teresa, Marly, Amarilys, Yonel, Giober, Kata, Élide, Eder, Chiquito…), a la gente de
Es curioso, uno se piensa que en una experiencia como la que yo he tenido puede dar mucho, la disposición de dar lo mejor de ti se lleva, pero terminas dándote cuenta de que se recibe cien veces más de lo que uno haya podido dar.
He conocido gente sedienta de Dios, gente con ganas de hablar de Dios y con ganas de que le hablen de Dios. He conocido gente que en sus conversaciones siempre hablan de Dios, y sin ninguna pena o vergüenza. Todo esto ha sido un gran ejemplo para mi, pues en más de una ocasión me cuesta hablar de Dios y meterlo en mi diálogo cotidiano. Ahora pienso que para ser un buen cura debo de tomar ejemplo de esa gente para los cuales hablar de Dios es tan normal como el mismo respirar o comer. Gracias por vuestro ejemplo.
Como ya he dicho más arriba soy seminarista y estoy en mi sexto año. A veces pienso que ya sé muchas cosas de Dios, y quizás sea cierto, pero muchas veces sólo me quedo en un conocimiento puramente teórico. La gente de Caicara, de
No puedo dejar de hablar de la escuela de evangelización en la que he participado junto con un grupo de personas de Caicara del Orinoco. La verdad es que fueron días intensos los vividos en la escuela. De estos días podría contar mucho pero por no aburriros, sólo quiero dar gracias a Dios por las personas que han compartido allí sus experiencias de Dios.
Gracias porque he vuelto a redescubrir el papel tan importante que juega en la vida de
Y es que aunque parezca increíble en la escuela le he encontrado sentido a llamar hermano al que tengo a mi lado y al que tengo a 8000 km de distancia. Sí, recuerdo bien la palabra hermano usada para llamar al otro, era de las que más se oía en la escuela. Gracias por vuestro testimonio (Miguelina no se me olvida cuando nos llamabas hermanitos).
En este viaje me he dado cuenta de la necesidad tan grande que hay de la presencia de presbíteros en aquella zona de nuestro mundo, sé que en Málaga también está esa necesidad, pero aquí tenemos cubiertas las necesidades básicas del cristiano( por llamarla de alguna forma), en cambio la presencia de los curas en los pueblos de Caicara es más escasa, pues las distancias y el número de pueblos que atienden es inmensa. Quizás pensemos que los curas y la gente que se dedica a trasmitir el mensaje de nuestro Señor Jesucristo en España, en Málaga es poca. Podemos pensar que somos pocos para tanta realidad, pero hoy por hoy en Venezuela son mucho menos que nosotros (hay una gran escasez de presbíteros; sólo 25 en la arquidiócesis de Ciudad Bolívar, con una extensión casi la mitad del territorio español; y nuestros sacerdotes misioneros atienden una extensión como 7 veces la provincia de Málaga ).
El descubrir esto hace que me pregunte si yo quiero dedicar mi vida (mi ministerio en un futuro y si Dios quiere) a servir a Dios en la misión ad-gentes. Creo que ahora es tiempo de seguir descubriendo que me pide Dios y de mostrarme disponible para lo que Él me pida en mi vida.
En fin, no me quiero alargar mucho más. Creo que mi experiencia se puede resumir así: Me he encontrado con Dios en Caicara del Orinoco, en sus gentes, en su realidad diaria( problemas y alegrías). Ahora quiero asumir, integrar todo lo vivido. Quiero ponerme a disposición de Dios para lo que me pida y si lo que me pide es volver a Caicara para servirle allí, que se cumpla su voluntad.
Por último quiero decir que todo lo que he vivido no hubiese sido posible sin la ayuda de los sacerdotes malagueños Manuel Arteaga, Manuel Lozano y el padre Amalio. A los tres le doy las gracias por haberme acogido con tanto cariño entre ellos, y por haberme manifestado con sus vidas que merece la pena ser cura y servir a Dios sin ponerle fronteras. También gracias a Carlos Munilla (seminarista de Zaragoza) y a Alexis (seminarista de Caicara) por su cercanía y amistad.
Un saludo para todos de Carito
Nunca hubiera imaginado lo que me esperaba aquí en estos días en Caicara tan lejos de casa. Vine buscando una respuesta para mi vida y realmente me voy con ella. En estos días Dios se me ha mostrado a cada paso que he dado, y realmente he encontrado un motivo por el que vivir en plena felicidad. Desde el primer momento sentí que Dios había querido que viniera a esta tierra de Misión. El primer contacto con esta tierra fue de mano de las hermanas de Doy gracias a Dios por haberme permitido compartir parte de mi tiempo, de mi vida, de mi ilusión… con la gente de Morichalito, y de Caicara. El primer encuentro religioso con la gente de esta población fue en
Sin saber como, y así suele suceder con las cosas de Dios, se me ha dado la gracia de un gran aumento de Fe, de una gran dosis de aceptación del plan Divino para conmigo, y de una plenitud en el Espíritu.
He podido ver y sentir en cada ser humano que he conocido y con el que me he relacionado a un” Jesucristo feliz”, vivo y cercano, con ganas de seguir adelante, de vivir al máximo, de entregarse por entero al hermano, he sentido a valientes personas cargando con amor y paciencia su cruz.
Realmente te he encontrado aquí “Mi Señor” en todas partes, pero sobre todo en ese Sagrario” Churuata” de
He sentido tu presencia en mí, como un torrente de agua viva que fluye sin poder detenerse; una fuerza que aún en el cansancio diario me hacía salir de mí para ir a dedicarle una sonrisa al que tenía enfrente; he notado una alegría inmensa cada vez que he tendido mis manos y mis oídos para ayudar y escuchar a mis hermanos.
Y digo mis manos (quizás demasiado pequeñas para soportar el trabajo en una Misión y manchadas con multitud de pecados), pero es lo único que me traje conscientemente de España para poder ayudar, esas manos y mis oídos para estar atenta a la realidad de la vida en
Pero he visto las maravillas de Dios en la naturaleza a través de mis ojos, esa naturaleza diversificada ampliada y aceptada en todas estas razas unidas luchando por la subsistencia; he sentido la ternura, el amor, la confianza, la cercanía, la acogida y la alegría de todas las personas que he conocido, y todos hijos tuyos (indígenas, criollos, oriundos de estas tierras….. todas las Etnias del amor envueltas en una tierra que es rica en solidaridad y entrega).
También he visto los milagros patentes que haces a diario Señor, como utilizaste mis manos para graduarles la vista a los indígenas y corregirles sus problemas en la vista y así darles mayor calidad de visión. Y como esas personas agradecidas abrían los ojos a su alrededor sin creerse lo lejos y lo nítido que podían ver, con cara de asombro, sorpresa y emoción. “Porque Tú das incluso la vista a los ciegos, y te vales de unas manos como las mias”.
Sentimientos puros y limpios, pero sobre todo llenos de correspondencia de ese Amor que Dios ha querido entregar a sus hijos de esta bendita tierra y que ellos me han sabido transmitir hasta el corazón.
Me has abierto la boca para alabarte cada día al ir descubriendo Tu Poder tan inmenso y que el mismo hombre nunca llegará a comprender jamás. Me has dado palabras de aliento, de ánimo, de esperanza, a un pueblo sediento de TI, que me ha abierto las puertas de sus casas para compartir lo poco que tenían, pero sobre todo me has abierto la boca para bendecirte por lo que he aprendido la unidad de estos bienaventurados felices.
Me he dado cuenta de que realmente soy muy feliz de haber podido brindarme a los demás, de haber tenido valor de llegar hasta aquí para compartir mi tiempo y mi vida en estos días, de haber podido ser útil en lo poco…. Pues “como decía Teresa de Calcuta un poco de una gota de ayuda hace junto con otro poco de ayuda un inmenso mar”.
Pero sobre todo doy gracias a
Ahora solo espero que Dios bendiga largamente a todas las personas que han pasado por mi vida en esta experiencia misionera. Realmente vuelvo a España con el corazón dividido por la gente tan maravillosa que he conocido y por la tierra que me ha acogido con cariño,” y que espero volver a ver muy pronto”. Me voy con la certeza de que el trabajo realizado aunque muy poco y muy pequeño, lo he realizado con cariño y ha merecido la pena y servirá para alabanza al Señor de quienes lo ha recibido.
Una bendición enorme le pido a Dios para las hermanas RR. Concepcionistas, pues ellas con su ternura y cercanía nos acercaron con maestría a las comunidades indígenas para llevar a cabo nuestra pequeña labor. Y otra bendición a los Padres de esta Misión Diocesana, que con su labor diaria van sembrando la semilla de Jesús en todos los corazones humildes y sencillos de esta tierra de Caicara del Orinoco y con la visita de la gente de España les damos ánimo para seguir luchando por una sociedad más justa y solidaria.
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