19 octubre 2007

Cardenal Rosalio Castillo Lara



La Iglesia Venezolana se conmueve por la pérdida de su Eminencia el Cardenal Rosalio Castillo Lara.

El Cardenal Rosalio Castillo Lara falleció en Caracas, en la mañana del 16 de octubre de 2007. Su deceso se produjo a las 7:40 de la mañana.

Su velatorio se está realizando en Capilla Ardiente en el Templo Nacional de San Juan Bosco de Altamira.

Exequias

La Misa de Exequias se realizará este jueves 18 de octubre de 2007, en el Templo San Juan Bosco de Altamira, a las 12:00 del mediodía. Será presidida por el Legado Papal, Su Eminencia Sr. Cardenal Nicolás de Jesús López Rodríguez, Arzobispo de Santo Domingo ‘Primado de América’.

Traslado

Luego serán llevado los restos de su Eminencia Sr. Cardenal Rosalio Castillo Lara hacia San Casimiro Estado Aragua, donde se celebrará una Eucaristía a las 4:00 de la tarde. Posteriormente, seguirá hacia la ciudad de Güiripa Estado Aragua, en el cual se iniciará a las 7:00 de la noche una Santa Misa, para luego continuar en capilla ardiente.

Sepelio

Para el viernes 19 de octubre, se prevé a las 11:00 de la mañana en el Santuario de María Auxiliadora (Güiripa) Misa de Exequias concelebrada por el Episcopado venezolano dándole su último adiós, para cumplir con los actos de la inhumación.

Cardenal Rosalio José Castillo Lara

Nació en San Casimiro, Estado Aragua, el 4 de septiembre de 1922. Sus padres: Rosalio Castillo Hernández y Guillermina Lara Peña. Hizo sus estudios de Primaria en el Colegio "Don Bosco" de Valencia; y los de Bachillerato en el Liceo "San José" de Los Teques.

Entró en la Congregación Salesiana en 1940. Hizo su noviciado en El Porvenir Usaquén en Colombia. Emitió sus primeros votos religiosos el 18 de enero de 1942.

Curso los estudios de filosofía y teología en el Seminario Salesiano de Mosquera en Colombia.

Ordenado sacerdote el 4 de septiembre de 1949 en Caracas. Se especializó en Derecho Canónico en el Ateneo Pontificio Salesiano de Turín, Italia. Luego ejerció como profesor en esa materia primero en Turín y luego en Roma.

En los años de 1966 y 1967 fue inspector Provincial de la Inspectoría Salesiana en Venezuela.

Miembro del Consejo Superior de la Congregación Salesiana con sede en Turín y encargado como Superior Regional de las Inspectorias Salesianas de América Latina en 1967. En 1972 es nuevamente elegido como Miembro del Consejo Superior con sede en Roma y encargado de la Pastoral Juvenil.

Episcopado

Elegido obispo titular de Precausa y nombrado coadjutor, con derecho de sucesión, en el estado Trujillo, el 26 de marzo de 1973. Consagrado, el 24 de mayo de 1973, en Caracas, por el Cardenal José Humberto Quintero Parra, Arzobispo de Caracas.

Cardenalato

Fue creado Cardenal diácono, el 25 de mayo de 1985; recibió la birreta roja y la diaconía de Nostra Signora de Coromoto in S. Giovanni Dio, el 25 de mayo de 1985.

Preside la comisión para la Interpretación Auténtica del Código de Derecho Canónico el 27 de mayo de 1985. El 6 de diciembre de 1989 fue nombrado presidente de la Administración del Patrimonio de la Sede Apostólica.

El 31 de octubre de 1990 fue designado presidente de la Comisión para el Estado de la Ciudad del Vaticano. Con permiso del Papa, pasó a residir a Venezuela, en 1997.

Fallece el 16 de Octubre de 2007 en Caracas, Venezuela.

"LLAMADOS A VIVIR EN LIBERTAD"


Exhortación del Episcopado Venezolano sobre la propuesta de la Reforma Constitucional

"LLAMADOS A VIVIR EN LIBERTAD" (Gl 5, 13)

A todos los católicos y a todos los hombres y mujeres de buena voluntad

I- INTRODUCCION

1. Los Arzobispos y Obispos de Venezuela, como ciudadanos y como legítimos pastores de la Iglesia, compartiendo con el pueblo las angustias y esperanzas de cada momento histórico, hemos decidido dirigirnos a todos los venezolanos, a los residentes en nuestro país y, en particular, a los fieles católicos, ante la propuesta de Reforma Constitucional presentada a la nación el pasado 15 de Agosto por el ciudadano Presidente de la República, a la cual se agrega ahora lo propuesto por la Comisión Mixta de la Asamblea Nacional.

2. Nuestra contribución tiene el propósito de iluminar, desde una valoración ética, el juicio y la decisión que sobre el proyecto de Reforma corresponde asumir a los venezolanos en asunto de tanta importancia para el presente y el futuro del país. Fundamentamos esta iluminación en los principios y criterios del Evangelio, de la Doctrina Social de la Iglesia y de los numerosos documentos emanados de nuestra Conferencia Episcopal. Nos impulsan la convicción de que la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela ha de seguir siendo patrimonio de todos los venezolanos, sin exclusión, y nuestro compromiso de fomentar la convivencia pacífica de todos los ciudadanos y la concordia entre los diversos sectores e instituciones para la construcción de un destino común como nación.


3. En nuestra fraterna y solidaria reflexión y discernimiento pastoral de la situación del país y, como portadores del clamor y preocupación de muchas comunidades y personas, hemos examinado la relación entre el contenido de la Reforma con las exigencias de la persona humana, su conciencia, su libertad, sus derechos, su dignidad, y con la concepción cristiana de la mayoría de la sociedad venezolana. Hemos considerado también los cambios más relevantes que plantea la propuesta, así como algunas de las consecuencias de índole ética y social que se seguirían de dicha Reforma.

4. En los países democráticos una Constitución es un pacto social, el resultado de las deliberaciones, discusiones y acuerdos de una Asamblea Constituyente, u otro cuerpo políticamente plural que represente al pueblo, y de una consulta electoral libre, confiable y pacífica; su finalidad es garantizar el Estado de Derecho para todas las personas, la estabilidad jurídica de las instituciones y el bienestar integral del conjunto de los ciudadanos. Su legitimidad radica en que acoja la pluralidad de posturas que tienen derecho a convivir en una sociedad democrática. En su articulado quedan claramente establecidos la definición del Estado y sus órganos, siempre al servicio del pueblo, el modelo de país y los principios y valores esenciales por los que el pueblo soberano quiere regir su vida y la de sus instituciones. En consecuencia, el verdadero sujeto de la Constitución es el pueblo, no el Estado y menos aún el gobierno; por eso ella debe expresar el acuerdo de todos los sectores, corrientes e ideologías. No puede ser la consagración de las ideas o propósitos políticos de un determinado grupo partidista. Consiguientemente, una modificación de la "Carta Magna" debe apoyarse en el mayor consenso posible.

II.- NUESTRAS PREOCUPACIONES ANTE LA PROPUESTA

5. La Reforma ha sido presentada como un instrumento para dar mayor poder al pueblo, especialmente a través del denominado "Poder Popular". En ella se ofrece la reducción de la jornada laboral, y a los trabajadores independientes la tan deseada seguridad social. Sin embargo, se acentúa la concentración de poder en manos del Presidente de la República y se favorece el autoritarismo. Punto central de esta Reforma es que Venezuela pase de "Estado democrático y social de derecho y de justicia" (Art. 2 de la actual Constitución) a ser un "Estado Socialista" (art. 16 de la propuesta). Algunos artículos condicionan la participación del pueblo y la actividad de los ciudadanos a la sola construcción del socialismo (Art. 70) y de la economía socialista (Art. 112). Esto limita la libertad de los venezolanos; se incrementa excesivamente el poder del Estado, se elimina la descentralización, y el gobierno controla muchísimos espacios de la vida ciudadana. En ese modelo socialista, el Estado y el gobierno estarían dirigidos por un Presidente que puede ser reelecto - sólo él - continuamente, con un poder amplísimo que le permitiría disponer constitucionalmente de las instituciones, propiedades y recursos. Esto es verdaderamente grave y modificaría la estructura fundamental del Estado democrático.

6. Un modelo de Estado socialista, marxista-leninista, estatista, es contrario al pensamiento del Libertador Simón Bolívar (Cf. Discurso ante el Congreso de Angostura), y también contrario a la naturaleza personal del ser humano y a la visión cristiana del hombre, porque establece el dominio absoluto del Estado sobre la persona. Experiencias de otros países demuestran que en tal sistema, el Estado y su gobierno se convierten en opresores de las personas y de la sociedad, coartan la libertad personal y la expresión religiosa, y causan un gravísimo deterioro en la economía, produciendo una pobreza generalizada. Ejemplo de ello han sido los países de Europa Oriental, la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas, y, más cerca de nosotros, la República de Cuba. En ese escenario se establecería una discriminación con quienes no participen de la ideología socialista, se reducirían los derechos políticos de muchos venezolanos, y la noción de "pueblo" tendría un carácter restringido y excluyente identificado sólo con las personas y grupos que adhieren al socialismo.

7. El pluralismo político es uno de los valores fundamentales consagrados por la actual Constitución (Art. 2). La implantación de un Estado Socialista es excluyente, e implica el cese del pluralismo y de la libertad política y de conciencia de los ciudadanos. Es un hecho comprobado que dentro de un Estado democrático pueden existir partidos socialistas y gobiernos socialistas. Abundan ejemplos en el mundo actual como Chile y Brasil. En cambio, en un "Estado socialista", tal como se propone en Venezuela, toda la actividad política, social, económica y cultural se encuadra dentro de una única opción, un pensamiento único.

8. Con respecto al capitalismo y al socialismo, los Obispos nos hemos manifestado en diversas ocasiones. La solución al drama de la pobreza, de las injusticias sociales, de las hirientes desigualdades, no está en el capitalismo salvaje ni en el socialismo marxista, sino en la práctica de la justicia social y de una efectiva caridad (Cf. Juan Pablo II, Encíclica Centesimus Annus 33, 48 y 49).

9. Otros cambios propuestos restringen derechos ya consagrados en la actual Constitución, lo que atenta contra el principio de progresividad de los derechos humanos garantizado en el Art. 19 de la actual Constitución. En este campo de los derechos humanos y constitucionales, algunas disposiciones representan una patente involución, como los artículos 337, 338 y 339 de la Reforma sobre los estados de excepción, que suspenden el derecho al debido proceso (Art. 49) y a la información (Art. 57 y 58). El nuevo poder del Estado, el "Poder Popular", no nace del sufragio ni de elecciones (R. Art.136), y su promoción, organización y registro es competencia del Poder Nacional (R. Art. 156, 35). Se vulnera de este modo la libertad de asociación (Art. 52), poniéndola en manos del Estado, lo cual quebranta el carácter democrático y electivo de todos los niveles de gobierno, previsto en el artículo 6 de la Constitución, y le quita poder al pueblo. Además, ya el pueblo es sujeto del poder y lo que necesita es tener el pleno ejercicio de sus derechos y libertades y que le presten servicios eficientes quienes han sido elegidos libremente para esas funciones. La genuina democracia no consiste sólo en la elección de las autoridades; "no basta una democracia puramente formal, fundada en la limpieza de los procedimientos electorales, sino que es necesaria una democracia participativa y basada en la promoción y respeto de los derechos humanos. Una democracia sin valores (…), se vuelve fácilmente una dictadura y termina traicionando el pueblo" (Documento de la V Conferencia General del Episcopado Latinoamericano y del Caribe, Aparecida 74).

10. Esta propuesta de Reforma más que enfrentar y superar la problemática vivida en el país, profundizaría la polarización entre los venezolanos, dificultaría la convivencia social con el peligro de generar nuevos odios y conflictos, que queremos evitar. Los obispos renovamos el llamado, que repetidas veces hemos hecho, al diálogo y a la reconciliación y ratificamos nuestra disposición de seguir acompañando al pueblo venezolano con el anuncio valiente y decidido del Evangelio y el compromiso de compartir sus alegrías, temores y esperanzas.

III. PERSONA Y LIBERTAD

11. Dios nos ha creado como personas libres con capacidad de organizar la vida personal y la vida social. Vida y libertad son inseparables. Dios libera, porque es el Dios de la vida; se revela en la historia liberando a su pueblo, no quiere que ninguna nación esté esclavizada o dominada por otra, ni por sus propias autoridades. La libertad no es una condición abstracta del ser humano y de la sociedad. La libertad es un derecho fundamental innato en cada ser humano, que no tiene otros límites que la libertad y los derechos de los demás. Todo lo que se opone a la libertad, se opone a la vida. La supresión de la libertad no corrige las injusticias sino que agrega otras, asfixiantes e insoportables.

12. Conforme a la enseñanza de la Iglesia, la persona humana, el pueblo, y no el Estado, son el centro de toda la vida social. El Estado existe para la persona y para el pueblo, y no al revés. En esta línea el Concilio Vaticano II declara: «El principio, el sujeto y el fin de todas las instituciones sociales es y debe ser la persona humana» (GS 25). El Catecismo de la Iglesia Católica expresa: «Cuando el Estado no pone su poder al servicio de los derechos de todo ciudadano, y particularmente de quien es más débil, se quebrantan los fundamentos mismos del Estado de derecho» (CEC 2273). Y Juan Pablo II en la Encíclica Centesimus Annus nos dice que el «Estado totalitario tiende, además, a absorber en sí mismo la nación, la sociedad, la familia, las comunidades religiosas y las mismas personas» (C.A. 45 b).

13. La doctrina de la Iglesia en este aspecto tiene una específica incidencia en el campo político. El principio de subsidiaridad debe aplicarse para construir una auténtica democracia. Esto es, que el Estado debe ayudar pero no absorber ni suplantar las iniciativas, la libertad y la responsabilidad de las personas y de los grupos sociales. En su Encíclica «Dios es amor» el Papa Benedicto XVI advierte: «Lo que hace falta no es un Estado que regule y domine todo, sino que generosamente reconozca y apoye, de acuerdo con el principio de subsidiaridad, las iniciativas que surgen de las diversas fuerzas sociales y que unen la espontaneidad con la cercanía a los hombres necesitados de auxilio» (28 b).

IV- DECISIÓN QUE MIRA AL FUTURO

14. La Constitución y la Reforma planteada no son un asunto sólo de partidos o de un determinado sector de la población. Es algo de interés nacional que nos afecta a todos. Nadie debe desentenderse, ni dejar de participar en su discusión, ni negarse a asumir una posición ante la propuesta de Reforma. Eso sería un gravísimo error.

15. El debate sobre la Reforma, no puede considerarse como un simple conflicto entre "oficialismo y oposición", entre "ricos y pobres". Es algo que concierne al futuro de todo el pueblo venezolano. Y en este debate, nadie debe discriminar, ni excluir, ni ofender a quienes sustenten una opinión contraria a la suya.

16. En síntesis, nuestra posición en cuanto al proyecto de Reforma puede formularse así:
- el proyecto presentado a la consideración del pueblo venezolano, debido a la radicalidad y profundidad de los cambios introducidos en la estructura del Estado, va más allá de una Reforma.
- la proposición de un "Estado Socialista" es contraria a principios fundamentales de la actual Constitución, y a una recta concepción de la persona y del Estado.
- la propuesta de Reforma excluye a sectores políticos y sociales del país, que no estén de acuerdo con el Estado Socialista, restringe las libertades y representa un retroceso en la progresividad de los derechos humanos.
- por cuanto el proyecto de Reforma vulnera los derechos fundamentales del sistema democrático y de la persona, poniendo en peligro la libertad y la convivencia social, la consideramos moralmente inaceptable a la luz de la Doctrina Social de la Iglesia.

V -CONCLUSIÓN: ESTAMOS LLAMADOS A VIVIR EN LIBERTAD Y A SER CONSTRUCTORES DE PAZ

17. Solamente quien es libre, construye la paz. "Felices los que trabajan por la paz, porque ellos serán llamados hijos de Dios", nos dice Jesucristo (Mt. 5, 12). Cada uno de los cristianos está, pues, llamado a descubrir y promover caminos de justicia y reconciliación en la familia, en cada comunidad, en toda la nación:

"Venezuela quiere y reclama a gritos (…), que se termine con los odios, los insultos y las descalificaciones y que sus hijos e hijas se reconcilien, se respeten y vivan en paz" (Exhortación de la CEV, Julio 2007)

18. Como pastores de la Iglesia invitamos a todos los fieles a orar intensamente por nuestra Patria e invocamos las luces del Espíritu Santo sobre todos los ciudadanos en esta difícil toma de decisión e imploramos el auxilio de Nuestra Señora de Coromoto, Patrona de Venezuela, a cuyos pies en su "Basílica Menor" de Guanare, título con que el Santo Padre Benedicto XVI ha honrado y enaltecido su templo, nos postraremos en confiada súplica por el bien de la República.

Con nuestra afectuosa bendición episcopal,

Firman, los Arzobispos y Obispos de Venezuela

Caracas, 19 de octubre de 2007

17 octubre 2007

Nuestro paso por Caicara ( Irene, Juanjo y Carmen Loli )



Hola a todos, somos Irene, de Motril (Granada) y Juanjo y Carmen Loli, de Cuevas de San Marcos (Málaga). Este verano hemos tenido el privilegio de vivir una experiencia inolvidable y nos han pedido que la compartamos con vosotros.
Comenzamos el viaje el 25 de julio, sin embargo, Caicara, Santa Rosalía, Morichalito,... eran lugares que ya estaban en nuestro corazón desde hacía años, gracias a Juan Manuel Barreiro y Eladio Ocaña, sacerdotes que estuvieron en Cuevas de San Marcos y que habían trabajado anteriormente en la misión. Ellos nos enseñaron a amarla.
Un punto en común en nuestra amistad ha sido siempre la fe y la necesidad de vivir una experiencia misionera. Le comentamos a Irene el trabajo que la Diócesis de Málaga estaba realizando en Venezuela y le pareció muy interesante. Así que cuando nuestro amigo Juan de Jesús nos comunicó su nuevo destino, no lo dudamos ni un momento y creímos que Dios nos ponía la oportunidad en bandeja.
Conscientes de que un mes se queda corto para llevar a cabo algún proyecto, simplemente nos ofrecimos a ayudar en lo que pudiéramos.
Los primeros días fueron de toma de contacto con la misión y con los sacerdotes que trabajan en ella: Manuel Arteaga, Manolo Lozano, Antonio Collado, Juan de Jesús Báez. A ellos le debemos nuestra gratitud y admiración.
Desde el principio nos abrieron la puerta de su casa y nos hicieron sentir en la nuestra. Una casa viva, como la misión en la que trabajan y en la que todo el mundo tiene cabida.
En ellos hemos descubierto grandes personas capaces de entregar toda su vida y esfuerzo por mejorar la de los demás.
Cada fin de semana, acompañábamos a Juande en sus comunidades, así hemos conocido: Santa Rosalía, La Culebra, Cuchivero, Las Bonitas, San Pedro de las Bonitas, El Salado, La Candelaria, Quirivití, La Raya, La Pastora y Barrialón, donde hemos encontrado personas admirables que nos brindaron todo lo que tenían y nos transmitieron alegría y ganas de disfrutar lo que la vida nos ofrece.
La labor que realizan aquí los sacerdotes es inmensa, puesto que tienen que atender a un gran número de comunidades, que además están muy dispersas y muchas son de difícil acceso. Por eso, la radio se convierte en otra herramienta más para compartir con ellos la Palabra de Dios. Acompañados por Juande, tuvimos la suerte de conocer y participar en Radio Selva y Radio Guacamaya, dos de las emisoras que tiene el Estado Cedeño y que realizan una labor de evangelización muy importante, sobretodo, en las comunidades más alejadas.
Sin duda, la experiencia más gratificante han sido los campamentos que hemos realizado con los niños y jóvenes de algunas comunidades.
Primero hicimos el de los niños de 7 a 12 años en Santa Rosalía. Fueron tres días muy intensos en los que contamos con la inestimable ayuda de la catequista Irian y el seminarista Alexi. Nuestra intención era que pasaran unos días diferentes en los que pudieran, además de divertirse, crecer como personas a través de los valores que nos transmitió Jesús con sus parábolas.
El campamento juvenil se realizó en el Colegio de Fe y Alegría en Morichalito. Allí conocimos a la hermana Socorro y la catequista Adela que nos presentaron al resto de catequistas con los que íbamos a trabajar: Mª Ángeles, Pedro, Alexis, Freilis y, como no, Juan de Jesús y nuestro seminarista Alexi que no nos abandonaron en ningún momento y nos ayudaban a entender y conectar más con los jóvenes. Desde aquí agradecer a todos su amistad y alegría, sin ellos no hubiésemos podido realizar el campamento.
La convivencia con los muchachos nos ayudó a comprender mejor su realidad y a valorar más la nuestra. Algo que se dejaba ver fácilmente era la desestructuración familiar que vivían como algo normal y las carencias afectivas que tenían. Por eso creemos, que este campamento fue para muchos un espacio donde se sentían aceptados, queridos y respetados.
Intentamos en todo momento que la fe en Dios fuese el motor que los impulsara a mejorar, tanto ellos mismos como su entorno. La oración y la reflexión eran los momentos centrales de la jornada. Todos los días teníamos oración de la mañana, de la noche y eucaristía, lo que muchos valoraron, puesto que en sus comunidades sólo tienen ocasión de celebrarla cada quince días o una vez al mes. Además de poder compartirla con otros jóvenes y de participar activamente en ella.
Por las mañanas teníamos dinámicas de grupo donde intercambiaban experiencias, sentimientos y planes de futuro. Y por las tardes realizábamos talleres, donde dejaban ver su gran creatividad.
El campamento terminó con la realización de un Plan de Vida guiado por Juande. Esperamos que estos chicos continúen trabajando en sus comunidades para que sean comunidades vivas. Aprovechamos para darles mucho ánimo y mandarles saludos.
Con la hermana Socorro tuvimos la oportunidad de conocer las comunidades indígenas de la zona y la magnífica labor que las hermanas están realizando. Desde aquí le decimos que fue un placer conocerla y compartir esos momentos con ella y le agradecemos que nos tratara como si nos conociese de toda la vida.
No podemos dejar de mencionar el tiempo compartido con el padre Fernando, que celebraba sus 50 años de sacerdocio y al que nos encantó conocer, sin duda ha dejado una huella en nuestro corazón. Un ejemplo de sacerdote y de vida misionera.
También ha sido muy gratificante volvernos a encontrar con Juan Manuel Barreiro, además, en la tierra que un día nos enseñó a querer.
Agradecer también al Arzobispo Monseñor Medardo y a su hermana su hospitalidad. Son unas personas encantadoras.
Como podéis comprobar, para nosotros, ha sido un mes muy intenso y desde aquí os animamos para que, si tenéis la oportunidad, no dejéis de vivir una experiencia como esta, porque os aseguramos que merece la pena.
Sólo nos queda, volver a dar las GRACIAS a todos y cada uno de vosotros, que abristeis vuestro corazón y nos brindasteis vuestra amistad. Nos hemos sentido muy bien con vosotros, siempre os llevaremos en nuestro corazón y os tendremos presentes en nuestras oraciones.
Juanjo, Irene y Carmen Loli

CRONICA DE MI VIAJE A CAICARA ( P. Fernando Jiménez Villarejo )



Cuando fui pensando cómo celebrar mi año jubilar ( el 50 de mi sacerdocio ) uno de los primeros deseos fue el visitar la Misión Diocesana de Caicara del Orinoco, en donde “gasté y disfruté” seis años de mi vida, para poder celebrar también con aquellos amigos entrañables este acontecimiento.

Tuve la alegría de tener conmigo en la celebración de los 50 años en el Seminario Diocesano de Málaga, a Manolo Lozano y a Juande, y de recibir los regalos que traían de Caicara, de vosotros; era un motivo más para ir a Venezuela a visitaros.

Tengo que reconocer que tengo una cierta “querencia” (en términos taurinos) hacia Caicara y aunque me prometo no volver con tanta frecuencia, al final siempre encuentro una razón para volver. Ya he prometido volver para la ordenación sacerdotal de Alexis.

El 24 de Julio salí de Madrid hacia Caracas hacia el mediodía, y por aquello la diferencia horaria (seis horas ), por la tarde ya estaba allá, en donde me esperaba Antonio Collado y Noelia, una chica de Marbella que había estado haciendo una experiencia con las religiosas de Morichalito, y que se volvía a Málaga al día siguiente.

El 26 emprendimos el viaje hacia Caicara; salimos temprano y la primera parada fue en Charallave, en donde desayunamos. Las carreteras están mal, a pesar de que Venezuela es una de las primeras productoras de petróleo del mundo. A las 5 de la tarde llegamos a Cabruta, junto al Río Orinoco, en donde esperamos que llegara la “chalana” o ferry, bajo un sol de justicia. El Orinoco es impresionante, con unos cuantos kilómetros de anchura y plagado de “pirañas”. Es agradable el paseo por el río, y poco a poco íbamos descubriendo el final de nuestro viaje: Caicara del Orinoco, capital del Distrito Cedeño, que es poco menos que la mitad de Andalucía, y que tienen encomendados los cuatro sacerdotes de Málaga. Como podéis figuraros tienen tarea para entretenerse.
La Misión está dividida en tres grades zonas: Caicara, Santa Rosalía y Morichalito, y desde cada una se atienden a numerosos centros. Hay un sacerdote encargado de cada zona pero todos tienen alguna responsabilidad en Caicara.
En la casa de Caicara encontré algunas mejoras que la hace un poquito más habitable, en particular la terraza a la entrada, ganada a un terreno inútil y sucio que había junto a la acera y que ahora sirve para recibir visitas y para reuniones. Manolo Arteaga y Antonio Collado están encargados de esta zona de Caicara.

Después de instalarme en la casa, fui a la Parroquia y me encontré con el grupo de Evangelizadores que estaban preparando la nueva Escuela de Evangelización, que comienza en Agosto. Fue un momento emotivo de poder saludar a todos y cambiar las primeras impresiones; por supuesto que contaban conmigo para ayudarles durante las actividades de la Escuela. En estos primeros días llegó Juande de los días pasados en Málaga, y no se vino solo, pues con él venían tres jóvenes: Irene, de Motril, Carmen Loli y Juanjo, de Cuevas de San Marcos; ellos venían a colaborar con la Misión organizando unos campamentos para niños y jóvenes de Santa Rosalía y Morichalito.

Los primeros días me dediqué a visitar los distintos centros de Caicara y sus Capillas y a las familias que más conocía. Me dio mucha alegría estos encuentros; por mencionar algunos, con Sibilina ,que sigue cuidando a los sacerdotes con tanto cariño, con Mercedes Herrera, que hace con tanto esmero su trabajo de secretaría y de sacristana; y Wadad, siempre dispuesta a colaborar; con Emma, que lleva la enfermedad con fe y entereza y tan feliz con su hijo Alexis, que ya comienza el segundo curso de teología, que el Señor le de perseverancia; y tantos otros.

El primer Domingo tuvimos la celebración de mis bodas de oro en la Parroquia de Caicara, a la que acudieron de todos
los centros de la ciudad; Tuvimos la Eucaristía concelebrada
y en que la todos que pusieron mucho cariño, con una acción de gracias muy sentida y que yo agradecí de corazón. Después, en el salón parroquial tuvimos un compartir, en un ambiente de fiesta y alegría, con cantos, baile, “mariachis”, etc. Fue un rato inolvidable y de mucho agradecimiento.

En estos días colaboré en la Escuela de Evangelizadores, dando algunas charlas y ayudando en lo que me pedían. Había un grupo de veinte adultos y jóvenes que a lo largo del mes completarían un curso de formación intensiva y de vivencia de lo fundamental cristiano, para después llevarlo a la vida.

Al siguiente fin de semana le tocó el turno a la zona de Morichalito, que es la más amplia y más dura, por las distancias y por las carreteras (por llamarlas de alguna manera); de esa zona está encargado Manolo Lozano, con él estuve el sábado y el Domingo; el sábado por la tarde fuimos primero al Potrero, camino del Orinoco; en mis tiempos celebrábamos debajo de un mango que daba una sombra estupenda y un fruto sabroso. Ahora han construido una capilla sencilla y allí celebró Manolo la Eucaristía; yo confesé junto a la puerta y después dije unas palabras; hubo fotos para inmortalizar el momento. Nos fuimos a Morichalito en donde nos esperaban para la celebración de la Eucaristía y de mis 50 años de sacerdocio. También con mucho cariño y alegría y muchos recuerdos de cuando estuvimos aquí trabajando, los misioneros: el matrimonio formado por Juanmi y Pili, y Feli, junto conmigo. Allí sigue constante Adela, catequista y animadora de la comunidad, y las religiosas que están haciendo una gran labor con la escuela y visitando los centros. El Domingo fuimos a Bauxilúm, la urbanización de los que trabajan en las minas de bauxita, y allí celebré la Eucaristía y charlamos con la gente. Después, en “Las Flores” nos invitaron a comer cochino con cachapa, y nos volvimos a Caicara.

El tiempo se me iba de las manos y ya me quedaba solo una semana y se quejaban de que había ido por poco tiempo, lo cual era verdad. Pero como ya sabéis “tengo el corazón partío”, entre Málaga y Caicara.

En vísperas de dejar la Misión, fui a Santa Rosalía. Fue la primera zona en donde trabajé al llegar a la Misión, en 1991. Juande está encargado de esta zona y prepararon también una estupenda fiesta, con mucho cariño e ilusión; comenzamos con la Eucaristía, llena vivencias y agradecimiento; al final de esta, las niñas hicieron una danza muy expresiva y me ofrecieron algunos regalos. Después vino la fiesta y la cena que duró hasta tarde.

De madrugada, salimos en la chalana hacia Maracay, donde visité a una familia a la que quiero mucho, y después a Caracas. En todos estos desplazamientos conté siempre con mi amigo Carlos Lara, su mujer y su hija, que se prestaron a llevarme a los distintos sitios con mucha generosidad. Y así acabó esta experiencia maravillosa

Solo me queda decir que me habéis hecho feliz con vuestra acogida cariñosa y vuestro trato fraternal, me he sentido “en casa”. Gracias a todos y por todo. Que Dios os lo pague!

04 septiembre 2007

NOTICIAS DE JULIO Y AGOSTO EN LA MISIÓN


El P. Juande y el P. Manolo regresaron a la Misión después de pasar dos meses en España por motivos de arreglo de documentación de visado y vacaciones, respectivamente. Ya están plenamente incorporados a sus tareas pastorales en las zonas de Santa Rosalía y Morichalito, además de reasumir sus responsabilidades y compromisos en Caicara del Orinoco.

Los dos han disfrutado del cariño de sus amigos, compañeros, obispo y familia, y han podido comprobar el interés y apoyo que en nuestra diócesis existe a favor de la Misión Diocesana, que es la “misión de todos”, no sólo nuestra.

Durante la estadía en Málaga de nuestros compañeros, agradecemos muy sinceramente el apoyo recibido para las obras pastorales y sociales que llevamos a cabo en la Misión, sobre todo en el campo de la educación de niños, jóvenes y adultos; estas ayudas provienen de parroquias, grupos, cofradías, instituciones, compañeros, familias y amistades que voluntaria y desinteresadamente se solidarizan con nuestros proyectos, motivándose aún más cuando nuestros misioneros pasan por nuestra diócesis y dan a conocer sus vivencias misioneras allí donde se les llama. Destacamos de manera especial las ayudas que de manera generosa recibimos de los feligreses de las parroquias de Cuevas de San Marcos, El Salvador de Nerja, San Sebastián de Antequera, Virgen del Carmen y Santa Fe de los Boliches, San José de Puente Genil (Córdoba) y de los grupos de Oración y Amistad (G.O.A.) a todos ellos, nuestro más sincero agradecimiento, así como a todos los que han aportado su granito de arena dándonos el apoyo material, afectivo y espiritual.

  • Durante este tiempo hemos recibido varias visitas procedentes de nuestra diócesis de Málaga, todos los que nos han visitado se han integrado perfectamente a la tarea misionera, y tanto residentes como visitantes, hemos salido mutuamente enriquecidos de esta experiencia:

+ Noelia Bañasco, joven de la parroquia de la Divina Pastora de Marbella, realizó durante tres meses su experiencia en la Escuela de Fe y Alegría, ayudando a las Hermanas Concepcionistas de Morichalito en la educación multiétnica que llevan a cabo en este territorio, desempeñándose durante este tiempo como educadora dentro de la escuela y las comunidades que visitaba, y en general como animadora y servidora en todas las tareas que asumió en las poblaciones de Morichalito, Caicara y Guarataro indígena. Todos los que la hemos tratado, y en especial los que han sido beneficiarios de su labor, reconocemos su extraordinaria capacidad de trabajo y su entrega generosa; también sabemos, como ella mismo ha afirmado, que “ha recibido más de lo que ella ha dado”. (Hace unos días publicó en nuestro blog su experiencia misionera).

+ P. Fernando Jiménez Villarejo, ha visitado durante tres semanas la Misión Diocesana, a la que dedicó seis años de su densa vida misionera. Este año él está celebrando sus 50 años de vida sacerdotal y ha tenido el detalle de venir a Venezuela y celebrarlo con nosotros y nuestras comunidades.

Durante este tiempo ha colaborado intensamente en la Escuela de Evangelización que se ha llevado a cabo en Caicara del Orinoco, y nos ha ayudado en las celebraciones litúrgicas de los centros pastorales de Caicara y de los campos; ha visitado a numerosos amigos y algunos enfermos en sus casas; los conocidos que se enteraban de su estancia en Caicara han venido a verlo a la casa parroquial para saludarlo, consultarle o confesarse con él.

Al llegar a Caicara, celebramos con él sus “bodas de oro sacerdotales” que consistió en una concelebración eucarística que él mismo presidió, rodeado de sus compañeros de misión y de feligreses de los siete centros pastorales de Caicara del Orinoco. Todo fue muy bello y emotivo, culminando con un ágape fraterno en el salón parroquial, donde no faltó de nada, incluyendo torta, bailes y mariachis en su honor.

También celebró su aniversario sacerdotal con los feligreses de la zona de Pijiguaos, donde fue párroco hace más de diez años y misionó con varios seglares de la diócesis de Málaga. Visitó la comunidad de El Potrero que lo recibieron muy alegres y agradecidos; aprovechó para administrar el sacramento de la penitencia fuera de la capilla, mientras el P. Manolo presidía la Eucaristía con numerosos fieles del pueblo. Después en Morichalito, sede de la parroquia Ntra. Sra. del Valle, presidió la Eucaristía rodeado del afecto de la feligresía, quienes manifestaron de palabra, por escrito y con cantos su agradecimiento y alegría por la presencia de quien fuera su párroco.

Después de la Misa, en la puerta de la casa parroquial y de manera sencilla, compartimos refrescos y la tarta de aniversario que culminó con el canto de “cumpleaños” en versión venezolana. Al día siguiente presidió la Eucaristía en el Campamento minero de Bauxilúm y visitó la incipiente comunidad del barrio de las Flores participando en la Eucaristía que celebran todos los domingos en un terreno donde se ha construido un caney de palos y palma, mientras se pueda construir el templo.

Igualmente hizo el fin de semana siguiente cuando visitó la parroquia de Santa Rosalía. Presidió la concelebración eucarística en el templo parroquial que “estaba lleno hasta la bandera”, muy bien preparada, la iglesia muy bonita y adornada para tal ocasión, le obsequiaron durante la acción de gracias con una danza y baile del folklore venezolano. Después de la Misa, en el caney del patio parroquial se llevó a cabo un ágape que incluía comida, tarta, baile, cantos y mariachis infantil, todo dentro de un ambiente muy alegre y agradable que mostraba todo el cariño hacia la persona del P. Fernando y del don del sacerdocio.

En nombre de todos: ¡Gracias y Felicidades P. Fernando!

+ Irene, procedente de Motril (Granada), junto con el joven matrimonio: Carmen Loli y Juanjo, de la parroquia Cuevas de San Marcos, llegaron acompañados de su gran amigo el P. Juande a misionar por todo el territorio del Municipio Cedeño. Además de acompañar al P. Juan de Jesús en la zona de Santa Rosalía, Altagracia de las Bonitas, centro pastoral Sgdo.Corazón de Jesús en el Barrio de Menca de Leoni de Caicara, y de ayudarlo también pastoralmente en los programas de radio y otras actividades alternas bajo su responsabilidad, centraron su labor principal en la preparación y dirección de los campamentos infantiles y juveniles de Santa Rosalía y Morichalito, respectivamente. Unas 150 personas, entre niños y jóvenes, participaron de estos campamentos, donde cada participante aportaba lo que podía para sufragar los gastos, el resto lo puso el Señor y la solidaridad de las parroquias participantes. Ha sido una experiencia inolvidable estos campamentos y ha supuesto para todos los participantes un enriquecimiento humano y cristiano muy valioso.

También han tenido tiempo de hacer varias excursiones por el territorio nacional y conocer el Parque Nacional “Canaima” en la Gran Sabana, donde se ubica la catarata más alta del mundo: el Salto Angel; han visitado el Territorio Amazonas y su tobogán natural de la Selva y el Parque Nacional e Isla de Los Roques en el mar Caribe.

Estamos muy contentos y agradecidos por toda su aportación, amistad y simpatía que han alegrado el corazón no sólo de la población criolla e indígena a las que han servido, sino también de los sacerdotes misioneros. Sus comunidades de origen han de estar muy contentas y satisfechas porque han respondido muy bien y la han representado muy dignamente.

+ El P. Juan Manuel Barreiro, actual párroco de Los Boliches, quién dedicó unos 10 años de vida misionera a este territorio, ha pasado unos días por la Misión Diocesana, procedente de Colombia, donde había estado visitando a unos amigos. Las dos semanas que ha estado por aquí nos ha ayudado muchísimo cubriendo zonas, parroquias y centros pastorales, donde ha presidido la Eucaristía y ha tenido ocasión de saludar y gozar con sus amigos y antigua feligresía; además de los barrios y parroquia de Caicara visitó las poblaciones de La Urbana, Pijiguaos, Bauxilúm y Morichalito, además de colaborar en el campamento juvenil. Una vez más ha destacado por su capacidad de trabajo, entrega y generosidad, encontrando reciprocidad en el recuerdo, admiración y afecto de nuestro pueblo.

  • El P. Antonio Collado, durante todo el mes de Agosto está realizando una visita y atendiendo sacerdotalmente la Misión de San José de Kayamá, en plena selva, dentro de la cordillera de Maigualida de nuestro Municipio. Allí se asientan dos comunidades indígenas que conviven muy cercanas, de las etnias “Eñepá” y “Hottis”. Viven aún, en un estado muy puro y poco contaminado de la cultura y ambiente materialista de nuestro mundo, y son acompañados desde hace 25 años por las Hermanas Misioneras de la Madre Laura, que les ayudan atendiéndolos en el área de la salud y la educación preferentemente, religiosamente mantienen una presencia desde una pastoral de inculturación y respeto a sus valores. Kayamá ya cuenta con maestros, enfermeros y profesionales indígenas de sus propias comunidades, y van dando pasos para aceptar a Jesucristo y su evangelio, algunos ya han sido bautizados y cuentan con una capilla de palma hecha por ellos mismos.

El P. Antonio entró a la comunidad en una avioneta del Ejercito Venezolano, quienes desde hace un tiempo vienen prestándoles apoyo y seguridad; no sabemos cuando regresará porque todo depende de cuando entre otra avioneta a la zona, -el único medio para poder acceder a ese territorio-, estamos esperándolo de un momento a otro, ya debería estar con nosotros, pero el mal tiempo de estos últimos días ha impedido que vuelen las avionetas. ( El último de nuestros sacerdotes que entró en Kayamá, fue el P., Amalio Horrillo, quien fue solo por un día para regresar al día siguiente, pero la avioneta tardó un mes en traerlo de vuelta, cuando llegó a la casa venía con unas barbas bien largas y ropa que le habían dejado las hermanas religiosas, porque no se llevó ni bolsa de aseo ni muda para cambiarse). Son anécdotas de la misión.

  • La actividad más fuerte que hemos tenido durante este mes de Agosto ha sido la X Escuela de Evangelización, coordinada por el párroco de Caicara , P. Manuel Arteaga, y dirigida por un equipo de laicos evangelizadores que llevan el peso más importante de la misma. Esta escuela ha contado con la colaboración de todos los sacerdotes de la misión.

Han participado veintiuna personas, mayores de 18 años, que en su totalidad han perseverado hasta el final, obteniendo su credencial, pero sobre todo, obteniendo la vida nueva de Jesucristo, después de recibir durante un mes, de lunes a jueves, de 8,00 a.m. - 5,00 p.m., una intensa evangelización kerigmática, con la finalidad de abonar “la tierra” de los participantes para que la semilla de la Palabra que se siembra pueda provocar la conversión, la adhesión a la persona de Jesucristo, la incorporación plena a la comunidad cristiana, y la capacitación para ser anunciadores y propagadores del Evangelio de Jesús, ofreciéndoles para ello un método muy sencillo, concreto y práctico .

Nuestra comunidad vive todos los años esta experiencia como un verdadero don de Dios y renovación en el Espíritu, que suscita siempre la incorporación de nuevos miembros y el fortalecimiento en la fe de los ya iniciados.

  • Se han llevado a cabo durante estos meses diversos actos religiosos con motivo de las fiestas patronales en las comunidades de: Maniapure, La Urbana, Las Flores, con presencia del Arzobispo, Mons. Medardo Luís Luzardo Romero, quien administró los Sacramentos de la Confirmación, Penitencia y Eucaristía a un numeroso grupo de fieles de esas comunidades pertenecientes a la parroquia eclesiástica de Ntra. Sra. del Carmen y del Valle, en los municipios de La Urbana y Pijiguaos; estuvo acompañado en todo momento por el P. Antonio Collado.

También el P. Manolo administró una treintena de bautizos en la comunidad de La Emilia, celebrados en la Escuela de esta localidad, debajo de un árbol, porque dentro de las aulas hacía mucho calor y no cabían todos. Igualmente en honor de Sta. Rosa de Lima se ha celebrado en la población de Villacoa sus fiestas patronales, donde un nutrido grupo de muchachos recibieron la primera comunión y otros muchos el sacramento del Bautismo, provenientes de este pueblo y comunidades aledañas, así como de Sta. María, en la otra orilla del río Orinoco dentro del Estado Apure.

  • El día 28 de Julio se celebró en la sede de Caicara de la Universidad de Oriente (UDO), el acto de graduación de la VII Promoción de Técnicos Medios en Contabilidad. Se graduaron diecisiete personas, egresadas del Instituto Radiofónico Fe y Alegría (Irfa), después de 6 años de formación académica, entre ellas: Mercedes Herrera, nuestra sacristana y colaboradora. Es la primera vez que se celebra este acto en Caicara del Orinoco, donde acudieron las autoridades de este Instituto de la Iglesia Católica, a nivel regional, zonal y local. Este acto académico estuvo precedido por la Celebración de la Palabra, donde se dio gracias a Dios y explicó el sentido profundo del acontecimiento. Se hizo reconocimiento público a todos los docentes y colaboradores del Irfa-Caicara, entre ellos al P. Antonio Collado, y a los iniciadores de este proyecto en nuestra comunidad, el licenciado, Carlos Lara y el P. Manolo Lozano.

  • Y ya por último señalar que las obras del puente sobre el río Orinoco que unirá Caicara con Cabruta se están llevando a cabo no sin ciertas dificultades de tipo laboral y problemas sindicales, donde mucha gente se siente marginada al no conseguir empleo, aduciendo que existen preferencias de carácter familiar, políticos y hasta de índole económico, porque según parece y así lo manifiesta gran parte del pueblo, los puestos de trabajos son vendidos por parte de personas que por ley deben distribuirlo con justicia y equidad.

La obra del puente está provocando un éxodo y goteo continuo de personas y familias hacia la población de Caicara para buscar nuevas oportunidades; en estos últimos meses han aumentado las invasiones de terrenos baldíos, construyéndose numerosos “ranchitos” (chabolas), y también se nota que ha aumentado la delincuencia y los atentados contra los bienes y seguridad personal de los caicareños, produciéndose hechos de violencia muy lamentables que a veces vivimos muy de cerca y van deteriorando el clima de paz y armonía de esta población.

En general nos sentimos muy esperanzados de que la semilla del Reino vaya creciendo en nuestra Misión, a pesar de que no siempre lo veamos de manera inmediata y constante. Oren por nosotros al Señor, para que podamos seguir acompañando e iluminando desde la fe a este pueblo, en sus gozos y tristezas, en sus esperanzas y angustias, en sus luces y en su sombra, en sus cruces y en su resurrección.

07 agosto 2007

" Mi expereincia misionera " (Noelia Bañasco Montero)



Mi experiencia misionera comenzó hace años en mi cabeza, pero se hizo realidad este pasado 1 de Mayo y cualquier idea que pudiera tener se quedo corta cuando llegue allí y pude vivirlo en primera persona durante los casi tres meses que duro.

Cuando llegue a Venezuela el primer contacto fue con los sacerdotes de Caicara del Orinoco Antonio, Manuel, Manolo y Juande que son cuatro personas maravillosas y totalmente entregadas a su labor, gracias a ellas la Palabra de Dios llega a muchas comunidades y pueblos que algunas no son de fácil acceso y es muy complicado llegar allí, pero ahí están ellos no solo en lo religioso sino también en lo humano ayudando a cualquiera que lo necesite.

Solo un par de días después ya estaba en lo que seria “mi casa”durante mi estancia allí que es la casa de las hermanas concepcionistas Josefa, Ángeles y Socorro de Morichalito y digo mi casa porque ellas me lo hicieron sentir así desde el primer día que llegue y me trataron con un cariño y un amor que por ello les estaré eternamente agradecida y les tendré un cariño muy especial siempre.

El trabajo que ellas realizan en Morichalito es increíble no solo con los niños indígenas en la escuela “Fe y Alegría Carmen Salles” y en los nueve multihogares repartidos por las diferentes comunidades, sino también con las familias de esos niños y en cualquiera de esas comunidades.

De todo eso junto con ellas yo he aprendido mucho, y mi día a día se repartía por las mañanas en la escuela ayudando en las clases, en el comedor o en lo que hiciera falta y por las tardes iba a las comunidades o bien en la escuela dando clases a los adultos que tenían un gran interés en aprender a leer, escribir, matemáticas.....Los fines de semana los dedicábamos para ir por las comunidades y allí rezábamos, cantábamos, charlábamos con ellos también repartíamos caramelos que para ellos era una fiesta y aprovechamos para llevar la comida de los multihogares de toda la semana.

Pero cada día era diferente porque surgían nuevas cosas como llevar enfermos al hospital o ir a visitarlos, ver los nuevos bebes que iban naciendo, hasta incluso asistir a algún velatorio o entierro, en general, estar presentes en sus vidas y ayudarles en todo lo posible.

Un momento importante del día para mi era cuando caía la tarde y llegaba el momento de la oración, en ese sitio de la casa que tanto me gustaba que es su capilla y después de un día de trabajo y de ver cosas alegres pero también muy tristes a veces, llegaba ese momento tan especial junto con las hermanas y que a mi me reconfortaba, me alegraba y me llenaba de paz.

Para mi y creo que para cualquiera que tenga la gran suerte que he tenido yo de vivir esa experiencia, es muy difícil poder expresar con palabras todas las sensaciones, sentimientos, historias y momentos vividos allí, pero en cada uno de ellos he notado la presencia de Dios con una gran fuerza.

No quiero olvidarme del grupo de personas tan buenas que trabajan con las hermanas en la escuela, que tanto cariño me dieron y con las que tan buenos ratos he pasado.

También he tenido la suerte de conocer al grupo de jóvenes de la parroquia de Morichalito con Adela a la cabeza que me acogieron en su grupo como una mas y me hicieron participe de todas las cosas que organizaban.

Otra parte importante de mi viaje fue la semana que pude compartir con las hermanas Lauritas (congregación colombiana) Rubiela,Mery, Luzalba y Yenny, una chica que se esta preparando para entrar en el noviciado, en Guarataro indígena que es una comunidad mas apartada, de difícil acceso y sin luz pero nada de eso fue impedimento para vivir una buena semana junto a ellas y así poder tener otro tipo de experiencia. Allí ayude en la escuela y en la enfermería, donde pude colaborar en campañas de vacunación que se estaban llevando a cabo. Fue una semana muy gratificante donde me encontré muy a gusto y me llene de nuevas sensaciones.

También tuve la ocasión de conocer al Arzobispo Monseñor Medardo en una visita suya a Morichalito y luego estuve en su casa en Ciudad Bolívar donde el y su hermana me acogieron con mucha hospitalidad, es una persona muy cercana, sencilla, humana y fue un gran placer conocerle.

De todas las personas que conocí allí he aprendido y me han aportado mucho como persona.

Es algo impensable en el mundo en el que vivimos que siempre estamos insatisfechos con todo, se pueda encontrar gente que con tan poco y en las condiciones en las que viven sean tan felices, alegres y cariñosos y todo eso sean capaces de transmitírtelo con tanta fuerza que te llenen a ti de todo eso. Por eso llego a la conclusión que por mucho que haya dado yo, muchísimo mas he recibido.

Solo me queda desde aquí animar a todo el mundo que tenga una inquietud como la que yo tenia, que se decida y viva una experiencia así porque les puedo asegurar que jamás podrán olvidarlo como a mi me ocurre, y llegaran llenos de una paz, felicidad y alegría interior que vale mucho mas que cualquier otra cosa y que es muy complicado explicar.

Quiero dar las gracias a las hermanas, a los sacerdotes y a toda la buena gente que conocí allí y sobre todo a Antonio Collado sacerdote en Caicara que es familiar mío y el me abrió las puertas de lo que seguro será una de las mejores vivencias de mi vida.

Noelia Bañasco Montero-Marbella(Málaga)

10 julio 2007

Ni ignorantes, ni perversos.



En los últimos días los católicos de Venezuela podían ver y escuchar en televisión, los insultos del Presidente de la nación hacia los obispos venezolanos, tildándolos de ignorantes o pervertidos, a nuestro juicio, ni lo uno ni lo otro. De todas formas a Dios gracias nuestros Obispos están a la altura.


En estos días reunidos en la LXXXVIII Asamblea ordinaria, en Caracas, trabajando como es costumbre de los asuntos pastorales más apremiantes. Y preocupados por la marcha de la vida del país, publicaron al final de la Asamblea la siguiente exhortación:



EXHORTACIÓN PASTORAL LXXXVIII ASAMBLEA ORDINARIA PLENARIA


Introducción



1. Los Arzobispos y Obispos de Venezuela reunidos en la 88a Asamblea saludamos en el Señor, al Pueblo de Dios y a todos los hombres y mujeres de buena voluntad de nuestra patria, proclamando que Jesús es "el Camino la Verdad y la Vida" (Jn 14,6.)



2. Queremos responder a los desafíos que la realidad de nuestro tiempo plantea a la Iglesia en Venezuela, siguiendo los lineamientos de la V Conferencia General del Episcopado Latinoamericano y del Caribe reunida del 13 al 31 de mayo de 2007, en Aparecida, Brasil, donde los obispos nos han animado a ser discípulos misioneros de Jesucristo para construir un continente de la vida, del amor y de la paz.



3. Además, con el Concilio Plenario de Venezuela, reafirmamos nuestra invitación a "todos, creyentes y no creyentes, a asumir la tarea de ser hombres y mujeres nuevos, impregnando la sociedad de valores que dignifiquen a la persona humana y hagan posible en nuestro país la novedad de la vida (cf. Rm 6,4) y se logre así la transformación de nuestro pueblo con el brillo del esplendor de la verdad, la justicia y la paz, y se experimente la fuerza del amor fraterno."(Mensaje Final CPV, n. 9).



La realidad del país que nos interpela



4. Nuestro pronunciamiento sobre los problemas sociales no es una injerencia indebida en la vida política, sino el cumplimiento de nuestra obligación de iluminar la vida personal y social de nuestros fieles desde la perspectiva del Evangelio y con criterios estrictamente pastorales. El Papa nos lo ha recordado hace poco: "La Iglesia es abogada de la justicia y de los pobres, precisamente al no identificarse con los políticos ni con los intereses de partido. Sólo siendo independiente puede enseñar los grandes criterios y los valores inderogables, orientar las conciencias y ofrecer una opción de vida que va más allá del ámbito político. Formar las conciencias, ser abogada de la justicia y de la verdad, educar en las virtudes individuales y políticas, es la vocación fundamental de la Iglesia en este sector. Y los laicos católicos deben ser conscientes de su responsabilidad en la vida pública; deben estar presentes en la formación de los consensos necesarios y en la oposición contra las injusticias" (Discurso inaugural de la V Conferencia del Episcopado Latinoamericano y del Caribe).



5. Actualmente nuestra patria vive uno de los momentos más cruciales de su historia. Después de las elecciones de diciembre de 2006, el Ejecutivo Nacional anunció la reforma de la Constitución de 1999, con el objetivo de introducir cambios de gran magnitud que conllevan la instauración de un modelo político y social bajo el signo ideológico del así llamado "socialismo del siglo XXI", para lo cual constituyó una comisión presidencial encargada de elaborar el proyecto.



6. Los obispos de Venezuela nos referimos a este asunto con ocasión de la 87ª asamblea ordinaria en enero de este año, y allí manifestamos la esperanza de que la reforma en cuestión contribuyera a la consolidación de la vida democrática y estuviera en consonancia con el pluralismo político y el respeto a los derechos humanos (Cf. Exhortación 'Tiempo de diálogo para construir juntos', enero 2007, n. 7). Sin embargo, los temas ventilados por la opinión pública como contenidos de los cambios constitucionales y, sobre todo, la forma misma del proceso de su elaboración, que no acoge suficientemente el espíritu de participación exigido por la Constitución, arrojan serias dudas sobre el talante democrático de la reforma constitucional. Diferentes decisiones oficiales, como el lema impuesto "Patria, socialismo o muerte" y declaraciones del Presidente y de voceros del gobierno hacen suponer que esta reforma se dirige hacia el establecimiento de un sistema socialista fundado en la teoría y la praxis del marxismo-leninismo.



7. La pobreza, el desempleo, la falta de vivienda, la carencia en los hospitales, los deficientes servicios públicos, niños de la calle, ancianos sin atención, continúan siendo verdaderos problemas sociales. Otro problema es la violencia, que en nuestro país ha crecido exageradamente: los delitos contra la vida y la propiedad, el sicariato o asesinato por encargo, los secuestros, la extorsión conforman un cuadro de inseguridad, que especialmente en las grandes ciudades y en la frontera con Colombia, ha alcanzado niveles alarmantes. Uno de los factores que ha contribuido al aumento de esta violencia lo constituye el narcotráfico y el lavado de dinero, que lamentablemente ahora está presente en casi todo el territorio nacional.



8. Recientemente el país ha sido sacudido por una ola de protestas ante la negativa del gobierno de renovar la concesión a uno de los más importantes canales de televisión del país. La presidencia de la Conferencia Episcopal en su momento fijó una posición contraria a tal decisión. Más allá de la defensa de un determinado medio, ante el cual el Episcopado ha expresado en el pasado cuestionamientos, se trata de denunciar un atentado a la libertad de expresión, que reduce los espacios de libre comunicación y favorece una hegemonía indebida del gobierno en materia de comunicación social, lo cual es evidentemente antidemocrático.



9. A raíz de este último acontecimiento, los venezolanos hemos sido testigos del surgimiento de un movimiento estudiantil que, con creatividad y coraje, bajo las consignas de la libertad y la reconciliación, ha salido a las calles a manifestar por el derecho a la libertad de expresión, de opinión, de información y en defensa de la autonomía universitaria. Valoramos positivamente el que los jóvenes estudiantes hayan optado por el recurso a la no violencia activa para manifestar su descontento con decisiones que atentan contra las libertades. Los estudiantes denuncian un ejercicio poco democrático del poder y reclaman una Venezuela para todos, pregonando la reconciliación.



10. Igualmente, manifestamos nuestra preocupación por el nuevo proyecto de Ley de Educación, en segunda discusión en la Asamblea Nacional. Si bien contiene elementos positivos, ofrece graves omisiones en asuntos importantes, como la finalidad de la educación, los derechos de los docentes, los subsidios mediante convenios a instituciones educativas que atienden sectores populares, la evaluación y el derecho de los padres a decidir sobre la educación religiosa de sus hijos, entre otros. Y, lo más importante, existe preocupación sobre la pretensión de impartir una educación con una única y determinada orientación política e ideológica, que afectaría gravemente derechos y deberes de los educandos y de los padres de familia. El diálogo institucional sobre el proyecto de ley, que mantuvimos con la presidencia de la Comisión de Educación de la Asamblea Nacional y con el Ministro de Educación y Deporte, a lo largo de una buena parte del año pasado, no ha sido retomado por las nuevas autoridades, a pesar de nuestra disposición y petición de hacerlo.



11. Nos inquieta además que se pretenda solucionar los problemas sociales que nos aquejan con medidas populistas en lugar de utilizar los abundantes ingresos petroleros para soluciones estructurales a nuestras graves deficiencias. Ahora, al igual que en la segunda mitad del siglo XX, los altos ingresos por el petróleo se han visto acompañados por el aumento de la corrupción y el clientelismo político. Cada día nuestro país se hace mas rentista y pierde la oportunidad de convertirse en un país productivo.




Un camino de diálogo y reconciliación



12. Jesucristo, Camino, Verdad y Vida (Jn. 14,6), es fuente inagotable de paz, de reconciliación y de amor. Los Obispos de Venezuela, ante los problemas que agobian al país, proponemos el camino que indica el Señor: el camino fundamental hacia la paz, que todos anhelamos, es la reconciliación y la solidaridad. Por eso no podemos aceptar que se pretenda dividir a los venezolanos en dos bandos irreconciliables. La diversidad de posturas ideológicas, propias y convenientes en toda democracia, no debe convertirse en beligerancia e intolerancia. Se impone el diálogo que busque el consenso, sobre el que debe asentarse la vida política y social de cualquier sociedad que se considere democrática.



13. La solución a los problemas políticos y sociales de Venezuela debe ir más allá del populismo que no va al fondo de los mismos y del militarismo que cede el protagonismo de la sociedad al estamento militar, al cual no le corresponde dicho papel. Para resolver nuestros males sociales tampoco son válidos los caminos propuestos por el neoliberalismo, pues aunque supongan un aparente progreso de la sociedad, llevan inherentes la marginación de amplias masas del pueblo y el ahondamiento de la injusticia y exclusión.



14. Benedicto XVI acaba de recordar –en el discurso de inauguración de la V Conferencia del Episcopado Latinoamericano y del Caribe en Aparecida- que "la economía liberal de algunos países latinoamericanos ha de tener presente la equidad, pues siguen aumentando los sectores sociales que se ven probados cada vez más por una enorme pobreza o incluso expoliados de los propios bienes naturales"; pero el Papa nos recuerda también otro camino equivocado para solucionar nuestros problemas: "las formas de gobierno autoritarias o sujetas a ciertas ideologías que se creían superadas, y que no se corresponden con la visión cristiana del hombre y de la sociedad, como nos enseña la Doctrina social de la Iglesia".



15. Una de esas ideologías ya superadas es el socialismo estatista que impide la primacía de la persona y de la solidaridad, suplantándolas por la hegemonía del Estado. Así, pues, ni el capitalismo salvaje ni el socialismo marxista son los caminos que conducen a la construcción de una sociedad más justa.



16. Por eso, los pastores de la Iglesia en Venezuela, fieles a nuestra vocación de ser voz de los que no tienen voz, alentados por el seguimiento de Jesús, Camino, Verdad y Vida, por el magisterio del Papa y por el Concilio Plenario, reafirmamos nuestra presencia, la de los sacerdotes, religiosos, religiosas y laicos en todos los lugares de nuestra patria, llevando el Evangelio de Jesucristo y sanando las heridas de los más abandonados, de los enfermos y de todo aquel que necesite de nuestro aliento; caminando con ellos hacia la justicia, la paz y la reconciliación. Sin una cultura del respeto, la tolerancia, la inclusión y la aceptación del otro no se puede entablar una reflexión y diálogo nacional.



17. Se debe renunciar a la intolerancia, al enfrentamiento permanente, a la discriminación en el trabajo por razones políticas, que muchos venezolanos sufren a través de listas de excluidos o de exigencias ideológicas. Igualmente debe rechazarse el lenguaje descalificador, ofensivo e irrespetuoso. Nadie, y mucho menos el Presidente de la República, tiene derecho a insultar o agredir a personas o instituciones que disientan de sus opiniones o proyectos. La reconciliación, la paz y la solidaridad no anulan el derecho a disentir, lo cual incluso puede conducir a la protesta legítima; pero ésta debe hacerse siempre en términos pacíficos, la llamada no violencia activa, la cual no implica la indiferencia ante los problemas sociales. Las instituciones públicas tienen la grave obligación de permitir y respetar ese derecho a disentir consagrado en nuestra Constitución.



18. Se impone un gran acuerdo nacional en defensa de la vida, desde el momento de la concepción hasta su fin natural; esto implica oponerse a todo tipo de violencia e impunidad; e igualmente a las consignas que tienen a la muerte como objetivo o alternativa, pues no son ni humanas ni cristianas. El hombre siempre apuesta por la vida, nunca por la muerte. Esas consignas fomentan la violencia, el odio y la venganza. Además se debe afrontar el problema de las cárceles, velar por la apropiada actuación de las instituciones policiales y, sobre todo, garantizar la independencia y rectitud del sistema judicial.



19. Un elemento básico en la consecución de la justicia, la paz y la reconciliación es una educación para todos y de calidad: tenemos que partir de los logros conseguidos en materia educacional en los últimos años, sobre todo en la extensión de la educación a sectores excluidos. Sin embargo, hay que evitar la tendencia a ideologizar la educación y luchar por mejorar la calidad de la misma, que todavía es muy deficiente, sobre todo para los sectores más populares. El manifiesto "La educación que Venezuela necesita", realizado por diferentes organizaciones educativas de la Iglesia, puede servir de base para este objetivo. El rol de la familia en la educación es imprescindible. El Estado debe reconocer que la familia es la principal responsable de la educación de sus hijos. La educación religiosa escolar debe permanecer en el horario escolar tal como se encuentra en la vigente Ley de Educación.



20. Venezuela necesita bendiciones, no improperios. Venezuela necesita que se aplique la Constitución vigente, no una nueva. Con ella basta para construir entre todos una democracia social, humanista, trascendente, inclusiva y solidaria. Venezuela quiere y reclama a gritos, por boca de sus niños y jóvenes, que se termine con los odios, los insultos y las descalificaciones y que sus hijos e hijas se reconcilien, se respeten y vivan en paz. Los venezolanos y venezolanas queremos una educación donde todos sus legítimos sujetos, padres de familia, estudiantes, maestros, profesores, comunidad y sociedad, con la alta dirección del Estado, puedan actuar en libertad y transmitir los principios, valores y virtudes fundamentales para alcanzar juntos la plenitud de la condición humana.



Conclusión



21. Nuestra fuerza está en el auxilio del Señor. Por eso, pedimos que en todas las Parroquias, Vicarías, Movimientos y Comunidades se intensifique la oración por la Solidaridad y la Reconciliación en Venezuela, en Latinoamérica y en todo el mundo, especialmente por medio de la Eucaristía. Tal como nos lo ha recordado el Papa Benedicto XVI en su Exhortación 'El Sacramento del Amor': "El misterio de la Eucaristía nos capacita e impulsa a un trabajo audaz en las estructuras de este mundo para llevarles aquel tipo de relaciones nuevas, que tiene su fuente inagotable en el amor de Dios" (n. 91).



22. Que Nuestra Señora de Coromoto, Patrona de Venezuela, nos siga guiando y acompañando en este peregrinar hacia un futuro siempre mejor y nos aliente en el compromiso de hacer realidad las aspiraciones de una Venezuela más humana y más cristiana, para que Jesucristo sea para todos "el Camino, la Verdad y la Vida" (Jn 14, 6).



Con nuestra bendición,


Los Arzobispos y Obispos de Venezuela



Caracas, 7 de julio del 2.007